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Alivio alemán, pesadilla italiana.


Por Ricardo López Göttig

Durante el pasado fin de semana, los europeos salieron de la preocupación por la formación del gobierno de Gran Coalición en Alemania, para entrar en la pesadilla italiana. 
Finalmente, tras varios meses de negociaciones con varios partidos políticos, en la República Federal Alemana se reeditará una cuarta Gran Coalición entre la Democracia Cristiana (CDU-CSU) con la socialdemocracia (SPD). Dentro del partido de centroizquierda se celebró un plebiscito, que arrojó un 66% a favor de un tercer gobierno en coalición con Angela Merkel. Desde las elecciones generales de septiembre de 2017 hasta ahora, la CDU primero intentó formar una coalición con liberales y verdes pero, dadas las grandes diferencias, viró hacia una nueva Gran Coalición con los socialdemócratas. A pesar de la resistencia interna, los afiliados dieron su visto bueno, lo que da alivio a Alemania y a la Unión Europea.
Sin embargo, el domingo también fue escenario de una rara elección parlamentaria en Italia, en la que el bloque de partidos de centroderecha obtuvo, en conjunto, el 37% y 260 escaños en la Cámara Baja, lejos de los 318 necesarios para formar gobierno. La agrupación Movimento Cinque Stelle (M5S), del cómico Beppe Grillo, con 221 curules, ganó ampliamente en el Sur del país. Más atrás, el Partido Democrático, cuyo candidato fue el ex primer ministro Matteo Renzi, con 112 bancas. Ahora comienza el período de formar un gobierno estable y duradero entre piezas que no se acomodarán fácilmente entre sí.
En el bloque de centroderecha, la sorpresa fue que la Lega Nord de Matteo Salvini, un partido que nació decenios atrás para romper la península e independizar al norte, sobrepasó en sufragios a la Forza Italia del inefable Silvio Berlusconi. Tanto Forza Italia como el PD son fuertes partidarios de la Unión Europea, en tanto que Lega Nord y M5S son euroescépticos y quieren la salida de Italia del euro. 
Un escenario posible es que M5S pueda articular una coalición con el Partido Democrático, tras la salida de Renzi de la política. No obstante, las definiciones sustanciales distancian a estas formaciones políticas. 
¿Ingresarán los italianos en un prolongado tiempo de indefinición con un gobierno "técnico", sostenido por la centroderecha y el PD? Los naipes están sobre la mesa, comienza el juego.

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